LAS AGUJETAS Sep 14, 2018

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LAS AGUJETAS

LAS AGUJETAS

El dolor muscular de aparición tardía o agujetas, como se le conoce habitualmente, es aquel dolor músculo-esquelético, que aparece tras la realización de un ejercicio físico de cierta intensidad al que no estamos acostumbrados.

Pero, ¿a qué se deben las agujetas? ¿Por qué aparece esta incómoda molestia cuando realizamos un ejercicio intenso?

Durante mucho tiempo, se pensó que su aparición era debida a la acumulación de ácido láctico en el músculo, un desecho producido como consecuencia del metabolismo celular, que al cristalizar en el tejido muscular provocaba el dolor.

Sin embargo; y a partir de estudios posteriores, en la actualidad se piensa que las agujetas se originan como consecuencia de microroturas, de aquellas fibras musculares que no están preparadas para soportar la actividad a la que se las somete. Esto justificaría el hecho de que una vez asimilado el ejercicio a una intensidad dada, éstas no vuelvan a aparecer.

Si bien existen otras teorías que pretenden explicar este fenómeno, la anteriormente expuesta es la más aceptada en la actualidad.

De esta forma, aquellas fibras (células) musculares incapaces de soportar un determinado ejercicio, se “romperían”; sobreviviendo en mayor número aquellas fibras capaces de soportar la intensidad del ejercicio al que han sido sometidas, lo que permitiría a su vez un aumento del número (hiperplasia) y/o un aumento del tamaño (hipertrofia) de estas últimas. Dicha circunstancia, acaba provocando lo que macroscópicamente identificamos como un aumento del volumen muscular.

Las agujetas suelen aparecer entre las primeras 12 y 24 horas posteriores a la realización del ejercicio, pudiendo agravarse éstas en algunos casos a las 48 horas. Su intensidad es variable y además del dolor característico que todos conocemos, pueden ir asociadas a acortamiento muscular con sensación de tensión o tirantez (dolor al estiramiento), aumento de la sensibilidad en la región, tumefacción y pérdida relativa de la fuerza muscular.

En general, el dolor muscular de aparición tardía, no requiere de un tratamiento especial para su recuperación, siendo éste pasajero. Sin embargo; el reposo relativo, la aplicación de masaje y estiramientos suaves, los baños de contraste y el calor local (seco o húmedo), pueden mejorar la recuperación, acelerándola hasta cierto punto y reduciendo la sintomatología.

Finalmente, cabe destacar que, dado que las agujetas aparecen al llevar al músculo a una situación para la cual no está “optimizado”; la aparición de éstas nos permitirá identificar el estado en que se encuentra nuestro sistema muscular y cuál es la intensidad adecuada a la que debemos trabajar con él, permitiéndonos a su vez una mejor programación del entrenamiento, y por ende; una mejor prevención de las lesiones de mayor gravedad.

Sobre el autor

Antonio Javier Trujillo

Antonio Javier Trujillo

Fisioterapeuta & Osteópata

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