LA FASCIA Dic 14, 2018

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LA FASCIA

LA FASCIA

El término fascia se ha popularizado en los últimos años en el ámbito médico, deportivo y en especial en el ámbito de la fisioterapia. Es común confundir este término con la “fascia plantar”, por encontrarse ligada ésta a la habitual fascitis plantar. Y si bien guardan una estrecha relación, desde una perspectiva anatómica y fisiológica –de ahí que el término sea similar–; no debemos confundirlos. Mientras que la fascia plantar es una estructura local ubicada en los pies, la “fascia”, entendida en términos generales; es mucho más compleja.

Pero entonces, ¿qué es la fascia?

La fascia es un tipo de tejido presente en todo el organismo: desde los músculos y tendones, hasta las vísceras, nervios y vasos sanguíneos. Se ubica dentro del llamado tejido conjuntivo o conectivo, al que también pertenecen los huesos, los cartílagos o el tejido adiposo; entre otros.

Su función principal es la de aportar sostén y estabilidad al organismo, transmitiendo y manteniendo las tensiones soportadas por los tejidos, gracias a una propiedad especial llamada tensegridad. Ayuda igualmente a dar forma a los distintos tejidos, permite el deslizamiento y la deformación entre ellos, compartimenta y protege a las distintas estructuras, y participa en la reparación celular. Además, conecta sin discontinuidad todas las estructuras del organismo.

En otras palabras, la fascia lo envuelve todo. Lo compartimenta todo. Lo relaciona todo en nuestro organismo. Y por si esto fuera poco, tiene un papel fundamental en el sostén de nuestro cuerpo. Sin ella no podríamos mantener nuestra postura correctamente.

Y si es tan importante, ¿cómo es que no se conocía antes?

En realidad la fascia es una vieja conocida de la medicina, sólo que antes recibía distintos nombres en función de la estructura con la que se relacionase. Por ejemplo, en el sistema nervioso se llamaba –y se llama–, meninge. En las vísceras abdominales, peritoneo. En el corazón, pericardio. En los pulmones, pleura. En el hueso, periostio. En el músculo, aponeurosis. Etcétera.

Hoy en día, si bien estos nombres siguen teniendo validez absoluta desde una perspectiva médica y anatómica; en lo que respecta al punto de vista histológico y fisiológico (funcional), la visión de este tejido ha cambiado en base a estudios más recientes.

Para entender mejor qué es la fascia, imaginemos que pudiésemos vaciar todo el contenido de un organismo y dejar sólo este tejido. Lo que nos quedaría sería una especie de exoesqueleto –o endoesqueleto mejor dicho–, formado por células especiales y un montón de fibras de colágeno y elastina principalmente. Sería algo así como esos exoesqueletos mudados por muchos insectos o arácnidos que podemos encontrar a veces en el campo o el jardín.

Sobre el autor

Antonio Javier Trujillo

Antonio Javier Trujillo

Fisioterapeuta & Osteópata

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