Pie Diabético y Pie de Riesgo

El pie diabético es una alteración clínica en la que coexisten infección y destrucción de tejidos profundos, asociado con alteraciones neurológicas y varios grados de enfermedad vascular periférica en la extremidad inferior.

Se produce como consecuencia de diversas causas: hiperglucemia mantenida (niveles de azúcar elevados en sangre), neuropatía periférica (alteración sensitiva y/o motora) e isquemia. El desencadenante de la lesión es traumático, y la consecuencia directa de ello es la lesión o ulceración del pie.

En base a ello, hablamos de pie de alto riesgo cuando estamos ante personas con diabetes mellitus, que presentan factores de riesgo como úlcera o amputación previa, vasculopatía periférica y/o neuropatía. En estos casos se deben realizar revisiones podológicas cada 2 ó 3 meses.

Por su parte, se considerará pie de riesgo medio o riesgo moderado, aquel que presente alguna complicación derivada de la diabetes, así como deformidades del pie, alteraciones biomecánicas, onicopatías (patologías de la uña), durezas o helomas. Las revisiones se realizarán al menos dos veces al año.

Por último, en el pie de bajo riesgo, no existe ninguna complicación de las anteriores. No obstante, y como medida preventiva, se recomienda la realización de revisiones por su podólogo al menos una vez al año.

 

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